miércoles, 21 de enero de 2015

El Gobierno abre la puerta a que la asignatura de Religión no se oferte en Bachillerato

El Gobierno no ha tenido en cuenta las peticiones que lanzó en junio la Conferencia Episcopal sobre el tratamiento de la asignatura de Religión en Bachillerato. Así se desprende de la normativa que permitirá aplicar la Lomce el próximo curso en Secundaria, oficial desde el pasado día 3. En síntesis, los obispos plantearon que la materia fuera de oferta obligatoria por parte de todos los centros en la citada etapa, que acoge a estudiantes de entre 16 y 18 años. Es lo que sucede hoy en día, y son los padres o el alumno quienes tienen la libertad de elegirla o no. Sin embargo, la nueva norma, que clarifica aspectos de la reforma educativa relacionados con la ESO y el Bachillerato, abre la puerta a que suceda todo lo contrario, es decir, que los colegios e institutos no tengan que ofrecérsela a sus alumnos ni en 1º ni en 2º.

El motivo es la nueva clasificación de las materias derivada de la Lomce, que prevé una gran flexibilidad a la hora de configurar la oferta y establece que algunas se tienen que dar siempre, como son Lengua, Matemáticas, Inglés, Valenciano o Educación Física -excepto en 2º-, mientras que otras dependerán de cómo aplique la ley cada autonomía, pues el Gobierno incluye un amplio listado de áreas a elegir.

En este grupo de materias opcionales se encuadra la Religión. Por ejemplo, para 1º de Bachillerato la Lomce dice que se podrá seleccionar entre doce opciones distintas, mientras que para 2º el abanico se abre al haber 15 posibilidades. ¿Y quién decide cuáles se ofrecen a los alumnos y cuáles no? La reforma educativa traslada la competencia a las comunidades, lo que puede significar que hayan regiones que renieguen de los contenidos de carácter religioso en Bachillerato. Incluso se va más allá, pues se puede interpretar que la decisión dependa de cada centro educativo.

En clave valenciana significa que será la conselleria que dirige María José Català la que tendrá que mover ficha. Si en 1º la ley exige que de las doce opciones hay que elegir un máximo de cuatro, Educación tendrá que plasmar en una normativa propia cuáles pueden seleccionar los centros en función de su especialización, pues la posibilidad de que todo dependa de los equipos directivos y docentes es improbable.

Desde el departamento dijeron que se está trabajando en la redacción de un decreto que establecerá la ordenación definitiva de las asignaturas de Secundaria, si bien aún no se ha tomado ninguna decisión respecto a la materia religiosa. En otras palabras, con esta norma se sabrá si es de oferta obligatoria (y elección voluntaria). En cuanto al tratamiento de la Religión en la ESO la Lomce no deja margen: tendrá que ofrecerse siempre, junto a su alternativa denominada Valores Éticos.

Los docentes de la Comunitat confían en que Educación mantenga la oferta obligada. «Aunque la Lomce sí establece una mejora al crear una asignatura alternativa, preocupa el hecho de permitir que se oferte o no», señaló ayer Mariví Iribarren, la coordinadora del profesorado de Religión del sindicato USOCV.

Una interpretación distinta

«Tiene que existir la oportunidad de elegirla. La Religión es una opción que implica libertad, se enseñan valores morales, tradición... no es catequesis, es una manera de educar», añadió, antes de recordar la inquietud existente en el colectivo por la afección que podría tener en las plantillas una regulación contraria a sus intereses tras varios años sufriendo recortes y despidos.

La asociación Profesional de Profesores de Religión en la Comunitat (Apprece-cv) hace una interpretación distinta sobre cómo afecta la reforma educativa, pues considera que en última instancia todo dependerá de los padres. Se acogen a una disposición adicional incluida en la normativa publicada el pasado día 3 en la que se dice que «las administraciones garantizarán que al inicio del curso los padres y en su caso el alumnado puedan manifestar su voluntad de que estos reciban o no enseñanzas de religión».

A su juicio, una familia siempre podrá alegar que la ley garantiza este derecho, por lo que si no se ofrece en un centro se tendrá que hacer si lo pide un alumno. Es decir, si hay demanda, habrá Religión.

Las críticas también llegaron del Observatorio para la libertad religiosa. En un comunicado, su presidenta María García dijo que el trato que se le da «es mucho peor que en todas las leyes de enseñanza anteriores». Incluso aventuró, sobre el Bachillerato, que se contravienen los acuerdos con la Santa Sede, extremo que negó Educación al considerar que su oferta sí se contempla entre las materias opcionales.

Fuente: http://www.lasprovincias.es/comunitat/201501/21/gobierno-abre-puerta-asignatura-20150121001733-v.html

1 comentario:

  1. De vergüenza que un partido de "derechas" ponga tantas trabas a la asignatura de Religión. No tienen decencia ninguna ni valores morales.

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